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jueves, 18 de mayo de 2017

LA CONFUSION CON FINAL ABIERTO

DECIDAN LOS LECTORES EL FINAL DE ESTE RELATO


Los que escribimos nos nutrimos por las historias que nos pasan.
O por las historias que nos cuentan.

En algunos casos podemos desvelar las fuentes, en otros casos, no.
Porqué?
Podría ser porque se invade con la intimidad personal.
Porque no conviene dado el compromiso que une algunas personas el aclararlo.
Podría ser por discreción.

Es por eso que trato de no dar las fuentes de "la inspiración".
Y es por eso que a veces me dicen que responda si es una historia real, vivida en lo personal o es inventada.
La respuesta es complicada. Nunca contamos exactamente lo que sucedió, precisamente por ese prurito que nos produce el secreto que intentamos de nuestra vida privada.

Se dice que los escritores "enmarcamos" las situaciones muy personales con un agregado de fantasía o de encuadre en los textos para que los difumine un poco.

Cuando escribimos exactamente lo que pasó, ya se convierte en un género, que sería la biografía y éste blog no es el caso.

Cuando no se dice si la historia es real o transferida, pido al lector que ejercite su lado analítico y le de la calificación que más cómodo le sea.

Esta historia que traigo hoy trata de una pareja. Una mujer de mediana edad, poseída por un estado de tristeza y confusión que la lleva a equivocarse en varios aspectos de la vida, conoce a un señor con quien entabla una amistad. 
 
En breve tiempo, la amistad parece poder convertirse en algo más importante, aunque la distancia hace que la concreción quede para un próximo encuentro. El se ofrece a ir a conocerla y ella aprovecha para decirle que habría una posibilidad aprovechando la visita que su amigo diera una charla en su ciudad en la especialidad de su trabajo. Él acepta y no pide retribución alguna por la conferencia, sólo que la Empresa se haga cargo de su transporte de una ciudad a otra.

Pasa un tiempo y la mujer le dice al amigo: - si no te recibiera para no estar pendiente de ti, vendrías de todas formas?. El, sorprendido le responde que una cosa era ir, conocerla y dar la charla, y otra distinta es ir por trabajo para hablar delante de un gremio de Profesionales...y que en ese caso por ser un trabajo, si cobraría lo habitual en sus charlas en otros sitios. 
Acá aparecen las posibilidades: DECIDAN Uds. CUÁL ES LA MÁS ADECUADA.

  1.  La mujer de la historia, decidió no seguir la relación ante la duda que la aquejaba y el hombre convirtió esa duda en un negocio dando la conferencia? 
  2. La mujer lo recibió y lo pasaron de fábula y el dió la conferencia igual pero sin cobrar? 
  3. El hombre mandó a la mujer al demonio y ni fue ni se complicó viendo que no era lo que pensaba.
  4. Otras posibilidades, a propuesta de los lectores/as.
Imaginan el final?


Voten por favor si lo desean haciéndolo en COMENTARIOS. Para así salir de la confusión. Gracias!

5 comentarios:

  1. Soy mujer. Si a mi el personaje me interesara, lo recibiría en mi ciudad, trataría un rato con él y si fuese soltera no dudaría en pasarlo sexualmente lo mejor posible. Otra cosa es si no me gustara...De vuelta a su pueblo! Mu bueno el blog.

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    Respuestas
    1. Hola Rita; y si al personaje masculino no le gusta la señora que lo recibe??? Estaría obligado a algo??? Creo que no. Gracias por su franqueza y por el comentario!

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  2. Soy sicólogo y me atrevo a decir que esta historia tiene todos los puntos para ser real. Conociendo el género humano, es sencillo dictaminar que cualquiera de las 3 opciones que se dan serían correctas. Puede darse que del encuentro ambos no estén a gusto (porque una cosa son los romances virtuales y otra verse cara a cara); o que si lo estén, porque el vieje a ese pueblo sería de placer y trabajo; o que el personaje masculino se harte y mande todo al...fondo del jardín y se deshaga la vinculación. Saludos y seguiré su blog. Tiene planteos interesntes.

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  3. Soy también mujer y no me parece que una cosa tenga que estar relacionada con la otra, deben ser independientes. La visita puede producirse, ambos decidirán, de una forma adulta, lo que ocurra con ellos como pareja y la conferencia queda a criterio del disertante si cobra o no. No supeditada a tener sexo con su amiga virtual!!!! Es un horror pensar de otra forma. No se debe mezclar. Me permito disentir con el Dr. Freud, ya que no se debe mandar al diablo a la señora en cuestión, no es de caballeros.Me interesaría saber como sigue...no nos deje con la duda.

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  4. Anónima: se ve que el Dr. Freud no conoce a la amiga virtual o supone que es tan bonita como un dolor de dientes. Pero yo que la imagino, creo que la solución pasa para ambos por juntar lo útil con lo agradable. No se lo deberían perder. Las puertas de este blog, están abiertas para que Ud. opine todo lo que desee...Un abrazo virtual y no se si pero creo que si pudiera...algo más.

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